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Un ensayo internacional COVID-19 se reiniciará con un enfoque en las respuestas inmunes

El Solidarity Trial probará medicamentos que disminuyan la respuesta inmune

Un programa para probar posibles terapias COVID-19 en docenas de países se está reiniciando con una nueva lista de tratamientos, esta vez con el objetivo de atenuar la respuesta inmunitaria que pueden empeorar la enfermedad grave.

El ensayo clínico, llamado Solidarity y coordinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), probará tres medicamentos que reducen la inflamación, un enfoque que ya se ha mostrado prometedor en personas hospitalizadas con COVID-19.

Los tres medicamentos fueron elegidos sobre la base de ensayos clínicos más pequeños que mostraron efectividad y una amplia disponibilidad, de manera de poder ser administrados en un amplio grupo de países.

Solidarity, iniciado en marzo de 2020, se centró en los medicamentos antivirales. En octubre, el ensayo había inscrito a más de 11.000 participantes hospitalizados con COVID-19 en 30 países.

Pero ninguno de los cuatro medicamentos utilizados, interferón, remdesivir, hidroxicloroquina o la combinación de lopinavir y ritonavir (usados contra el HIV) evitó fallecimientos o acortó las estadías en el hospital.

El futuro ensayo se centrará en controlar las respuestas inmunitarias que pueden contribuir a las formas graves de COVID-19.

A medida que avanzan las infecciones virales, las propias respuestas inmunitarias del cuerpo pueden causar daño, dañando el tejido sano en la búsqueda de matar las células infectadas.

El estudio Recovery, con sede en el Reino Unido determinó que el esteroide inmunosupresor dexametasona redujo las muertes entre los pacientes que recibían oxígeno debido a la infección por coronavirus. El ensayo internacional REMAP-CAP (Randomized Embedded Multifactorial Adaptive Platform for Community-acquired Pneumonia) encontró que los medicamentos que bloquean el receptor de interleuquina-6 (IL-6), pueden reducir las muertes entre las personas críticamente enfermas con COVID-19. En pacientes críticamente enfermos con COVID-19 que recibieron soporte orgánico en terapia intensiva, el tratamiento con los antagonistas del receptor de IL-6, tocilizumab y sarilumab, mejoró los resultados, incluida la supervivencia.

El tratamiento con dexametasona, o con dexametasona y bloqueadores de los receptores de IL-6, se ha convertido en la atención estándar en algunos países para las personas hospitalizadas con COVID-19 que necesitan asistencia respiratoria.

Pero aún no se ha alcanzado un nivel alto de efectividad, por lo cual se sigue la búsqueda de otros medicamentos.

Según Nature, los tres medicamentos que se ensayarán en el Solidarity serán infliximab, imatinib y artesunato. El infliximab se usa para tratar afecciones autoinmunes, como la enfermedad de Crohn y la artritis reumatoide. Bloquea el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), que es liberado por los macrófagos y promueve la inflamación. El segundo tratamiento, imatinib, es un medicamento contra el cáncer, que actuaría tanto contra el coronavirus como contra la inflamación, bloqueando el ingreso viral a las células humanas y reduciendo la actividad de citoquinas proinflamatorias. Finalmente, Solidarity incorporará el artesunato, un medicamento contra la malaria, debido a su actividad antiinflamatoria, que puede inhibir la regulación negativa de NF-kB (factor nuclear kappa B) y la síntesis de proteínas virales.