Superantígenos vinculados al raro pero peligroso síndrome MIS-C por COVID-19 en niños

El síndrome inflamatorio multisistémico en niños podría deberse a la estructura de superantígeno de la proteína spike del virus.

El síndrome inflamatorio multisistémico en niños, o MIS-C (Multisystem Inflammatory Syndrome in Children) es una enfermedad pediátrica grave que progresa rápidamente y puede afectar a múltiples órganos y sistemas, incluidos el corazón, los pulmones, los ojos, la piel y el sistema gastrointestinal. El coronavirus SARS-CoV-2 que habita el intestino podría ser la causa, y también podría explicar los síntomas de larga duración.

Se estima que 697.000 niños estadounidenses, casos confirmados o probables de COVID-19, han tenido una enfermedad relativamente leve, y entre el 16 y el 45% no han manifestado ningún síntoma. Sin embargo, algunos niños desarrollan MIS-C, con signos tempranos que incluyen fiebre, erupciones cutáneas, dolor abdominal, diarrea y vómitos. Aunque MIS-C es poco común, existen más de mil casos confirmados en los EE. UU. Las minorías raciales y étnicas están sobrerrepresentadas entre los niños que han presentado MIS-C en los EE. UU. y Europa, aunque esto puede deberse a mayor exposición y transmisión de sus padres trabajadores.

El MIS-C generalmente se desarrolla varias semanas después de que aparecen los signos clásicos del coronavirus en los niños, como tos, dolores corporales y secreción nasal. Los estudios también han revelado que la afección puede aparecer después de una infección asintomática con el virus. Puede convertirse en una inflamación grave en cuestión de horas, a menudo requiere cuidados intensivos y, a veces, es fatal. La edad promedio de los pacientes con MIS-C es nueve años.

Los niños con estos síntomas se diagnosticaron primero en Italia y luego en el Reino Unido, por inflamación en los vasos sanguíneos. El cuadro clínico general de MIS-C es similar en muchos aspectos a la fase tardía y grave del COVID-19 en adultos, que se caracteriza por una tormenta de citocinas, hiperinflamación y daño multiorgánico, y a menudo incluye miocarditis grave y lesión renal aguda. y características clínicas y de laboratorio de TSS. Tienen niveles más altos de biomarcadores que predicen los niveles de inflamación y, a menudo, experimentan dolor abdominal severo.

Todavía no existe suficiente evidencia que determine las causas de la presentación del MIS-C en algunos niños. A través del modelado computacional basado en la estructura, investigadores de Cedar-Sinaí Medical Center, la Universidad de California y la Universidad de Pittsburgh descubrieron una estructura de superantígeno en la proteína Spike del SARS-CoV-2. La región que contiene este motivo exhibe una alta afinidad para unir a los receptores de células T (TCR) y es muy similar en secuencia y estructura 3D a un fragmento de la enterotoxina estafilocócica B superantigénica (SEB). El MIS-C recuerda al síndrome de shock tóxico (Toxic Shock Syndrome-TSS) producido por la enterotoxina B del Staphylococcus aureus.

Los superantígenos son una clase de antígenos que provocan una activación excesiva del sistema inmunitario. Específicamente, provocan la activación no específica de las células T, lo que resulta en la activación policlonal de las células T y la liberación masiva de citocinas. 

Se sabe que la SEB interactúa con los TCR desencadenando la activación y la proliferación de células T a gran escala, lo que da como resultado la producción masiva de un perfil de citocinas proinflamatorias típico del TSS, similar al que conlleva la gravedad y muerte por COVID-19.

Estos hallazgos sugieren que los enfoques terapéuticos inmunomoduladores usados ​​para TSS, como inmunoglobulina intravenosa y esteroides, también pueden ser efectivos para el MIS-C.

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