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Los hospitales podrían ser más riesgosos que las granjas en la transferencia de superbacterias a los humanos

Un análisis genómico a gran escala de la bacteria Klebsiella en el norte de Italia reveló una transmisión limitada entre entornos clínicos y no clínicos

Las bacterias del grupo Klebsiella, que se encuentran en humanos, ganado, plantas, suelo, agua, mascotas y animales salvajes, son genética y ecológicamente diversas. Muchas especies son patógenos oportunistas y pueden albergar diversas clases de genes de resistencia a los antimicrobianos. Un equipo internacional de científicos descubrió que Klebsiella pneumoniae, a pesar de encontrarse en el medio ambiente en general, rara vez se transmite a los humanos a través de esta ruta.

Klebsiella pneumoniae, la especie más conocida de Klebsiella, puede causar neumonía, meningitis, infecciones del tracto urinario e infecciones en el torrente sanguíneo. Muchas de las cepas de Klebsiella son ahora altamente resistentes a los antibióticos, incluso resistentes a los carbapenémicos, uno de los llamados antibióticos de última elección, utilizados cuando ningún otro antibiótico funciona. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), Klebsiella pneumoniae se encuentra entre los seis principales patógenos causantes de muertes asociadas con la resistencia a antimicrobianos y es un patógeno de prioridad crítica.

El norte de Italia es un punto crítico para la Klebsiella no sensible a los carbapenémicos adquirida en el hospital y, por lo tanto, un entorno pertinente para examinar la superposición entre aislamientos en entornos clínicos y no clínicos.

En el estudio a mayor escala realizado hasta el momento, el equipo recolectó 6.548 muestras durante un período de 15 meses de diferentes lugares de la ciudad italiana de Pavía y sus alrededores, donde este patógeno es un problema importante en los hospitales, y las analizó utilizando técnicas de secuenciación del genoma completo para detectar e identificar cualquier bacteria Klebsiella presente.

El equipo tomó muestras de pacientes en hospitales y portadores sanos en la comunidad, muestras de granjas, charcos, animales domésticos e incluso moscas domésticas y otros insectos para detectar dónde estaba presente la bacteria. A partir de esto, encontraron 3.482 aislamientos que incluían 15 especies diferentes de Klebsiella. La mitad de las muestras positivas contenían K. pneumoniae.

La secuenciación demostró que había muy poca superposición entre las bacterias de origen hospitalario y las que se encontraron en el medio ambiente. No se encontró evidencia genotípica o fenotípica de resistencia a los carbapenémicos fuera del entorno clínico. Las cepas encontradas en el hospital fueron diferentes a las que se encontraron en el medio ambiente, lo que indicó que había muy poca transferencia entre los dos hábitats. Habría menor probabilidad de que las infecciones puedan ser causados ​​por el contacto con animales o el medio ambiente de lo que se temía anteriormente, al menos en esta región de altos recursos de Italia. Sin embargo, cabe señalar que Italia tiene uno de los mayores consumos de antibióticos por parte de los animales en la Unión Europea, estimado en 244 mg/PCU.

Adicionalmente, se encontraron algunas cepas de Klebsiella multirresistentes en mascotas, como gatos y perros. Estos animales podrían representar un riesgo de propagación de la bacteria.

El consorcio del proyecto, denominado SpARK incluyó investigadores del Reino Unido (Wellcome Sanger Institute, University of Bristol y University of Glasgow), Noruega, Francia, Finlandia e Italia. El trabajo se publicó en Nature Microbiology.