La vacuna contra paperas, sarampión y rubeola podría proteger contra COVID-19

La vacunación infantil explicaría por qué los niños tienen una tasa de Covid-19 mucho más baja que los adultos.

Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, al menos seis estudios han encontrado evidencias de que los individuos que fueron vacunados con la vacuna triple viral MMR (Mumps Measles Rubella) II contra paperas, sarampión y rubeola presentaban cuadros asintomáticos o menos graves de COVID-19.

Los resultados de un nuevo estudio parecen ser contundentes. Según lo publicado en mBio, una revista de la American Society of Microbiology, los niveles de anticuerpos del tipo IgG contra el virus de las paperas en las personas menores de 42 años previamente vacunadas con la vacuna MMR II (Merck), están inversamente relacionados con la gravedad de la infección COVID-19.

Estas observaciones podrían explicar por qué los niños tienen una tasa de casos de COVID-19 mucho más baja que los adultos, así como una tasa de mortalidad mucho más baja. La mayoría de los niños reciben su primera vacuna MMR alrededor de los 12 a 15 meses de edad y la segunda entre los 4 y 6 años de edad.

En el nuevo estudio, los investigadores dividieron a 80 sujetos en 2 grupos. El grupo de MMR II estaba formado por 50 sujetos nacidos en EE. UU. que tendrían principalmente anticuerpos MMR de la vacuna MMR II. e los comparó con un grupo de 30 sujetos que no tenía registro de vacunas MMR II y tendrían anticuerpos MMR de otras fuentes, incluidas enfermedades previas de sarampión, paperas y / o rubeola.

Dentro del grupo vacunado con MMR II, los que tenían títulos de paperas de 134 a 300 AU/ml fueron funcionalmente inmunes o asintomáticos. Los que tuvieron síntomas leves de COVID-19 tenían títulos de paperas por debajo de 134 AU/ml. Todos con síntomas moderados tenían títulos de paperas por debajo de 75 AU / ml. Todos los que habían sido hospitalizados y requerían oxígeno tenían títulos de paperas por debajo de 32 AU / ml. No se encontró relación entre la gravedad y los títulos de sarampión o rubéola en cualquier grupo.

Muy importante es el hecho de que no hubo correlaciones significativas entre los títulos de paperas y la gravedad de la enfermedad en el grupo de comparación que no había sido vacunado. Esto podría indicar que los anticuerpos adquiridos por infección natural en la niñez o juventud podrían no estar protegiendo a las poblaciones mayores que no han recibido la vacuna triple viral. La vacuna MMR II de Merck se licenció recién en 1979 y la adopción fue progresiva por los distintos países.

MMR II contiene la cepa de sarampión de Edmonston, la cepa de paperas Jeryl Lynn (nivel B) y la cepa de rubéola Wistar RA 27/3. Se teoriza que los anticuerpos producidos en los niños debido a la vacuna MMR podrían reconocer algunos epitopes en las proteínas de S (spike) del SARS-CoV-2.

Las vacunas inducen una variedad de anticuerpos diferentes para proteger contra un virus, ya que cada parte de un antígeno estimula diferentes anticuerpos. Cuando se determina la cantidad de anticuerpos en sangre contra un virus, se mide un conjunto estrecho del total de anticuerpos, pero no todos los posibles anticuerpos producidos por el sistema inmunológico contra el virus. Dado que solo un subconjunto de anticuerpos relacionados con el sarampión, las paperas o la rubéola puede proteger contra COVID-19, se debe considerar la posibilidad de que las pruebas de títulos por sí solas pueden no dar una imagen completa. Adultos mayores con títulos aún altos por infección natural, podrían no tener algún subconjunto de anticuerpos generados por la vacunación en los jóvenes. Según los autores, sería prudente vacunar a las personas mayores de 40 años, independientemente de si ya tienen títulos séricos elevados de MMR.

Considerando la evidencia, la Washington University School of Medicine lidera, junto con el University College London y la University of the Witwatersrand en Johannesburgo, un ambicioso estudio mundial para ver si administrar a los adultos la vacuna MMR II contra el sarampión, las paperas y la rubeola, podría ayudar a proteger contra la infección por el coronavirus. El estudio tiene como objetivo inscribir hasta 30.000 trabajadores de la salud en todo el mundo y se encuentra en fase 3 desde setiembre de 2020 con finalización en agosto de 2021. Los países involucrados en el estudio incluyen Canadá, Ghana, Irlanda, Sudáfrica, Uganda, Reino Unido, Estados Unidos, Zambia y Zimbabwe. Es primero en evaluar a gran escala si la vacuna MMR II puede proteger contra el nuevo coronavirus.

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