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La UE planea prohibir los productos vinculados a la deforestación

Para frenar el cambio climático, la Comisión Europea propuso imponer reglas a seis productos agrícolas

La Comisión Europea propuso el 17 de noviembre una ley para reducir y revertir el impacto del consumo europeo en la deforestación mundial, incluidas multas y sanciones para aquellas empresas que incumplan sus obligaciones.

Bajo las nuevas reglas, la Comisión Europea planea prohibir la venta de productos agrícolas hechos en tierras deforestadas y degradadas.

La lista inicial de productos alimenticios seleccionados abarca la soja, la carne vacuna, el aceite de palma, el cacao y el café, así como la madera. Las reglas también incluyen algunos productos derivados, como chocolate, cacao en polvo, cuero, madera contrachapada, cajas de madera, barriles y marcos de madera.

La medida, diseñada de acuerdo con el European Green Deal, es un intento de reducir la deforestación y ayudar a detener el cambio climático.

Según estimaciones del Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC), el 23% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la agricultura, la silvicultura y otros usos de la tierra, incluida la cría de ganado.

En los últimos 30 años, el mundo ha perdido 420 millones de hectáreas de bosques, un área más grande que toda la UE, debido a la deforestación, según las Naciones Unidas. Entre los acuerdos logrados durante la COP26 se encuentra el compromiso de más de 100 países para poner fin a la deforestación y la degradación de la tierra para 2030.

El reglamento se aplicará en todos los pasos de la cadena de suministro y será no discriminatorio al tratar por igual las exportaciones e importaciones de la UE. Las empresas que comercialicen los seis productos seleccionados estarán obligadas a seguir las reglas que operan bajo un sistema de trazabilidad. Se pedirá a las empresas que recopilen información detallada, incluidas las coordenadas geográficas, sobre los establecimientos o plantaciones donde se producen sus bienes para demostrar que cumplen con los requisitos del reglamento. Esta información se enviará digitalmente a los reguladores nacionales.

Si una empresa no demuestra que sus productos son legales y están libres de deforestación, no podrá colocarlos en ningún lugar dentro del mercado único europeo, que abarca los 27 estados miembros junto con Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.

En caso de que la empresa ignore las normas y siga adelante con el producto no conforme, el regulador nacional puede imponer sanciones en base al daño ambiental, confiscar la mercancía ilegal e incluso incautar los ingresos obtenidos de su venta. Los reguladores también tienen derecho a realizar inspecciones in situ si sospechan de irregularidades.

La Comisión Europea establecerá un ranking de países dividido según su riesgo de deforestación: bajo, estándar y alto. Los productos fabricados en países de alto riesgo estarán sujetos a un escrutinio más detenido y a normas más estrictas. La lista será pública con el objetivo de orientar a los consumidores e inversores hacia mercados sostenibles. Con estas restricciones al comercio, la UE espera que se reduzcan las emisiones de carbono en 32 millones de toneladas métricas al año y actúen como una herramienta de presión para fomentar una legislación similar en otros países.

La clasificación de los países según su riesgo de deforestación podría dar lugar a problemas con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y alterar la competencia tanto en la UE como en el mercado mundial.

El proyecto de reglamento deberá ser negociado y decidido por los Estados miembros y el Parlamento Europeo, lo que puede durar hasta dos años para que las reglas entren en vigor. Sin embargo, la Comisión introdujo una disposición que aplicará retroactivamente las reglas a todos los productos fabricados después de diciembre de 2020.