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La soja resistente a la sequía desarrollada en Argentina fue aprobada por EE. UU.

El USDA- United State Department of Agriculture – aprobó la soja HB4, única tecnología a nivel mundial.

La presentación fue realizada por Verdeca, un joint venture entre la argentina Bioceres y la norteamericana Arcadia, con sede en EE. UU. Previamente la soja HB4 ya había obtenido el permiso de la FDA –Food and Drug Administration– del mismo país.

Es la única tecnología a nivel mundial de tolerancia a sequía aprobada, y la primera desarrollada en Sudamérica. También se incorpora un gen para el control de la resistencia a glufosinato de amonio, como herramienta para el control de malezas.

La soja resistente a sequía fue aprobada en Argentina en el 2015, pero en forma condicional. En mayo de este año consiguió la aprobación en Brasil. La empresa debe conseguir la aprobación por parte de China, principal comprador del grano, para poder liberar su uso en Argentina, estimado par el 2020. A partir de allí, la semilla que se está produciendo en EE. UU. podrá ser comercializada en Argentina.

El HB4 es una tecnología desarrollada a partir del gen Hahb-4, que confiere a los cultivos tolerancia a la sequía y la salinidad, mejorando a su vez su productividad entre un 1 y un 25% sobre las variedades comerciales actuales.

En 2002, luego de trabajar más de diez años en el estudio de la respuesta de las plantas al estrés, el equipo de trabajo de la Dra. Raquel Chan encontró las funciones del gen en girasol y a partir de allí fue patentado por la Universidad Nacional del Litoral y el CONICET, y licenciado a la argentina Bioceres para su integración en el genoma de cultivos. En 2012, se extendió la patente original y se patentó el gen denominado HB4 modificado, que hoy se aprueba para ser comercializado en la variedad de soja.

El gen de resistencia a sequía y salinidad tiene un impacto muy importante para la producción mundial de alimentos y de energía, ya que las plantas no sólo serán más tolerantes a situaciones de sequía o salinidad, sino que tendrán mejores rendimientos sin aumentar la superficie cultivable.

Argentina es el tercer productor mundial de cultivos obtenidos por biotecnología, luego de los EE. UU. y Brasil, produciendo 12 % del total de cultivos genéticamente modificados, en una superficie estimada de 25 millones de hectáreas.