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Comienza ensayo clínico de hidroxicloroquina, una terapia potencial para COVID-19

La droga ya es usada para tratar la malaria y afecciones reumatoides.

El National Institutes of Health de EE. UU. financia ensayo en voluntarios ante la necesidad urgente de terapias efectivas para COVID-19.

Se ha iniciado un ensayo clínico para evaluar la seguridad y la eficacia de la hidroxicloroquina para el tratamiento de adultos hospitalizados con enfermedad por SARS-CoV-19, el coronavirus que produce COVID-19.

El ensayo ORCHID (Outcomes Related to COVID-19 Treated with Hydroxychloroquine among In-patients with Symptomatic Disease) lo lleva a cabo la Petal Network for Prevention and Early Treatment of Acute Lung Injury con financiación del National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI), uno de los institutos que integran los National Institutes of Health (NIH) de EE. UU.

Los primeros participantes del ensayo se inscribieron en el Vanderbilt University Medical Center, Nashville, uno de los muchos centros de la red PETAL. El ensayo clínico aleatorizado cegado, controlado con placebo tiene como objetivo inscribir a más de 500 adultos que actualmente están hospitalizados con COVID-19 o en un departamento de emergencias con hospitalización anticipada. Todos los participantes en el estudio continuarán recibiendo atención clínica según lo indicado para su condición. Aquellos asignados al azar a la intervención experimental también recibirán hidroxicloroquina.

Los participantes de ORCHID serán asignados aleatoriamente para recibir 400 mg de hidroxicloroquina dos veces al día durante dos dosis (día uno), luego 200 mg dos veces al día para las ocho dosis posteriores (días dos a cinco) o un placebo dos veces al día durante cinco días.

Si bien COVID-19 generalmente se presenta como una enfermedad infecciosa respiratoria aguda, puede dañar múltiples sistemas de órganos, incluidos el corazón, los pulmones y la sangre. La mayoría de los adultos con COVID-19 experimentan fiebre, tos y fatiga y luego se recuperan en una o tres semanas. Sin embargo, algunos desarrollan una enfermedad grave, que se manifiesta típicamente como neumonía e insuficiencia respiratoria, con progresión continua al síndrome de dificultad respiratoria aguda y la muerte.

Actualmente, no se ha demostrado que ninguna terapia prevenga la progresión de COVID-19 a una enfermedad grave, pero se han propuesto varias medicinas disponibles en los Estados Unidos como posibles terapias.

La hidroxicloroquina se usa para tratar la malaria y afecciones reumatoides como la artritis. En varios estudios, el fármaco ha demostrado actividad antiviral, una capacidad para modificar la actividad del sistema inmune y tiene un perfil de seguridad establecido a las dosis apropiadas, lo que lleva a la hipótesis de que también puede ser útil en el tratamiento de COVID-19.

El medicamento no está exento de riesgos, ya que incluso el uso a corto plazo puede causar arritmias cardíacas, convulsiones, reacciones dermatológicas e hipoglucemia. Más información sobre el estudio en ClinicalTrials.gov bajo el identificador NCT04332991.