Cómo proteger a los pacientes de la radiación por imágenes médicas frecuentes

Más de 90 expertos de 40 países, 11 organizaciones internacionales y organismos profesionales asistieron a la reunión del 19 al 23 de octubre.

Una sesión virtual de la Organización Internacional de Energía Atómica (International Atomic Energy Agency -IAEA) analizó los avances en la reducción de los riesgos asociados a la radiación en pacientes sometidos a la toma de imágenes médicas frecuentes.

La utilización de los procedimientos de medicina nuclear como la tomografía computarizada (TC), los rayos X y los procedimientos de intervención guiados por imágenes, aumenta la preocupación por el riesgo asociado de una mayor exposición a la radiación de los pacientes.

Cada año se realizan en todo el mundo más de 4.000 millones de procedimientos de diagnóstico radiológico y de medicina nuclear. Los beneficios de estos procedimientos superan ampliamente los riesgos de la radiación cuando se realizan solo si está clínicamente justificado, utilizando la exposición mínima necesaria para lograr el objetivo de diagnóstico o tratamiento requerido.

La dosis de radiación de un solo procedimiento de obtención de imágenes es muy baja, y suele oscilar entre 0,001 mSv y 20-25 mSv, pero depende del tipo de procedimiento. Algunos requieren de numerosas imágenes a través del escaneo de una zona del organismo. Si se compara con el total de la exposición natural a la radiación de fondo que recibe una persona, puede equivaler desde unos días hasta varios años.

Las publicaciones en la literatura científica han demostrado que los pacientes que se someten a procedimientos radiológicos de diagnóstico e intervencionistas pueden recibir dosis efectivas acumulativas (Cummulative Effective Dose-CED) en el rango de 50-500 mSv.

es por ese motivo, que el registro, la generación de informes y el análisis preciso y regular de las dosis de radiación de los pacientes en los centros médicos pueden ayudar a mejorar la gestión de la dosis sin perder la información de diagnóstico.

Un proyecto de IAEA de 2009, llamado tarjeta inteligente (Smart Card Project), constituye actualmente la base de una metodología para rastrear el historial de exposición. Este proyecto alentó a la industria a desarrollar sistemas electrónicos y soluciones de software para el monitoreo y seguimiento de la exposición, ya que más dosis significan mayores riesgos para los pacientes.

Por otra parte, los llamados niveles de referencia de diagnóstico sirven como una herramienta práctica para que los profesionales de la salud comparen los procedimientos de diagnóstico por imágenes en un país. Para garantizar la claridad de las imágenes efectivas y precisas, cada hospital debe comparar las dosis locales con los niveles de referencia de diagnóstico establecidos a nivel nacional o regional. Lo que falta en muchos países es un sistema de datos que rastree las dosis.

Los participantes de la reunión concluyeron que el seguimiento de la exposición a la radiación debe utilizarse ampliamente e integrarse con otros sistemas de información de atención médica para obtener mejores resultados. Las máquinas y los mejores sistemas por sí mismos no son suficientes. Son los usuarios, incluidos médicos, físicos médicos y técnicos los responsables del uso óptimo de estas herramientas avanzadas.

Más en Frontera

Biotecnológicas y farmacéuticas líderes se integran en conferencia virtual

Bio and Pharma Integrates 2020: online y en vivo , 16 y 17 de noviembre de 2020.

Tratamientos efectivos al inicio de COVID-19 reducirían el impacto sanitario

No existen tratamientos eficaces para pacientes leves que eviten su progresión.

La vacuna contra paperas, sarampión y rubeola podría proteger contra COVID-19

La vacunación infantil explicaría por qué los niños tienen una tasa de Covid-19 mucho más baja que los adultos.