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Cómo lograr mayor protección con las máscaras respiratorias

El CDC de EE. UU. publicó una guía con recomendaciones para la población.

Actualmente vemos a diario una marcada displicencia de una parte importante de la población en la forma de usar los llamados tapabocas, que en realidad deben cubrir también los orificios nasales. Por lo que el término puede inducir a confusión.

El término correcto es el de máscara o mascarilla de protección respiratoria. Es fundamental el uso correcto y constante de la mascarilla, incluso las caseras que están al alcance de la mayoría de la población, para evitar contraer y propagar el SARS-CoV-2. Hay que recordar que hasta ahora, la vía confirmada y más probable de adquisición de COVID-19 es a través de la inhalación de gotas de diferente tamaño que contienen el virus, y eso ocurre, esencialmente, a través de la boca y la nariz.

Las vacunas desarrolladas hasta el presente han tenido como objetivos esenciales evitar la enfermedad, moderada a grave y la muerte. Pero aún queda una pregunta que no tiene respuesta, según un análisis realizado en una artículo del MIT: la frecuencia con la que las personas vacunadas desarrollan infecciones asintomáticas por coronavirus y si aún pueden transmitir el virus, a pesar de recibir la vacuna.

El seguimiento de los voluntarios vacunados puede dar la respuesta que necesitamos e influirá en el uso de la máscara, pero por el momento, el uso de la misma debería continuar en los individuos no vacunados, pero también en los vacunados.

Las máscaras funcionan mejor cuando todos las usan, pero no todas brindan la misma protección. Al elegir y usar una máscara, es importantísimo considerar el tipo de tela, cuántas capas tiene y el ajuste al contorno de la cara. Una máscara floja o que se cae continuamente, no sirve.

Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de EE. UU. acaban de publicar una guía con recomendaciones para que las máscaras funcionen lo mejor posible.

Los principales puntos considerados en las recomendaciones son:

-La máscara debe ajustarse perfectamente a la cara. Si no es así, los espacios pueden permitir que el aire con gotitas respiratorias entre y salga alrededor de los bordes de la máscara.

-Elegir una máscara con capas para mantener las gotitas respiratorias propias dentro y fuera las de los demás. Una máscara con capas evitará que más gotitas respiratorias de individuos que están infectados entren en la máscara, o se escapen de la máscara y diseminar el virus si está enfermo o es portador asintomático.

-Elegir una máscara con un ajuste nasal metálico. Una tira de metal en la parte superior de la máscara, ajustado sobre la nariz, evita que el aire contaminado se escape por la parte superior de la máscara.

-En algunos lugares se comercializan ajustadores de mascarillas que se usan sobre una mascarilla descartable o una mascarilla de tela, para evitar que el aire se filtre por los bordes de la mascarilla.

-Comprobar que se ajuste perfectamente a la nariz, boca y barbilla, sin espacios asegurándose de que no fluya aire del área cercana a los ojos o de los lados de la máscara.

-Agregar capas de material. Hay dos formas de hacerlo. Usar una máscara de tela que tenga varias capas de tela o usar una máscara descartable debajo de una máscara de tela. La segunda máscara debe empujar los bordes de la máscara interior contra la cara.

-Se puede mejorar el desempeño de una mascarilla quirúrgica realizando nudos y dobleces para ajustar al entorno de la cara. Este consejo es muy útil, ya que vemos a las personas usar mascarilla quirúrgica solamente y de una forma que permite el ingreso y egreso de aire por los laterales. Un video publicado en la web enseña cómo hacerlo.

No es recomendable, según CDC:

-Combinar dos máscaras desechables. Las máscaras desechables no están diseñadas para ajustarse bien y el uso de más de una no mejorará el ajuste.

-Combinar una máscara KN95 con cualquier otra máscara. Utilizar solo una máscara KN95 a la vez.