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Cinco genes asociados a formas graves de COVID-19

Los medicamentos que modifiquen la actividad de dichos genes podrían ser efectivos.

Un estudio del DNA de 2.244 pacientes gravemente enfermos en 208 unidades de cuidados intensivos (UCI) en el Reino Unido arrojó resultados que pueden ser clave en el tratamiento de COVID-19.

Miembros del consorcio GenOMICC (Genetics Of Mortality In Critical Care), compararon la información genética de los pacientes con COVID-19 en la UCI con muestras proporcionadas por voluntarios sanos de otros estudios.

GenOMICC es una comunidad global abierta y colaborativa de médicos y científicos que intenta comprender y tratar las enfermedades críticas.

Del análisis de las asociaciones significativas en todo el genoma encontraron diferencias clave en cinco genes, conocidos como IFNAR2, TYK2, OAS1, DPP9 y CCR2, que explicarían parcialmente por qué algunas personas se enferman gravemente con COVID-19, mientras que otras no se ven afectadas.

La evidencia respaldó un vínculo causal entre la baja expresión de IFNAR2 y la alta expresión de TYK2 con una enfermedad potencialmente mortal; la alta expresión de CCR2 se asoció también con COVID-19 grave.

En consecuencia, una reducción en la actividad del gen TYK2 protegería contra COVID-19. Existe un tipo de medicamentos anti-inflamatorios, llamados inhibidores de JAK, como el baricitinib, que produce este efecto. Los inhibidores JAK funcionan interfiriendo con la vía de señalización JAK-STAT. Estos inhibidores tienen aplicación terapéutica en el tratamiento del cáncer y enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide, y posiblemente en diversas enfermedades autoinmunes.

También descubrieron que aumentar la actividad del gen INFAR2 podría crear protección. El gen INFAR2 codifica para un tipo de receptor de membrana que se une a citoquinas como el interferón de tipo I, proteínas liberadas por las células del sistema inmunológico para defenderse de los virus.

Los hallazgos, que fueron publicados en Nature, llevaron a los investigadores a proponer ensayos clínicos centrados en medicamentos que se dirijan a estas vías antivirales y antiinflamatorias específicas.

GenOMICC está financiado por la organización benéfica Sepsis Research (Fiona Elizabeth Agnew Trust) del Reino Unido, y por Wellcome, una fundación benéfica mundial política y financieramente independiente. También contribuyen la UK Research and Innovation, Scotland’s Chief Scientist Office y el Department of Health and Social Care via the National Institute for Health Research.

Estos resultados identifican señales genéticas relacionadas con los mecanismos de defensa antivirales clave del huésped y mediadores del daño orgánico inflamatorio en COVID-19. Ambos mecanismos pueden ser susceptibles de tratamiento dirigido con fármacos existentes. Se planean ensayos clínicos aleatorizados a gran escala antes de cualquier cambio en la práctica clínica.