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Chr. Hansen presenta cultivos para fermentación de próxima generación

Poseen mayor resistencia a la contaminación y el deterioro

La última generación de cultivos FreshQ, mejora los efectos bioprotectores de la fermentación en los lácteos, otorgando mayor duración, calidad e inocuidad alimentaria.

Esta nueva línea de cultivos bacterianos se puede aplicar a una amplia gama de productos lácteos fermentados, como yogur, queso blanco y tvorog, un producto lácteo muy popular en Rusia.

En este proceso específico, los cultivos y la fermentación ayudan a mantener los alimentos frescos más tiempo y resistir el deterioro por levaduras y mohos sin agregado de conservantes.

FreshQ tiene un ajuste sensorial mejorado y la misma capacidad bioprotectora.

La nueva generación de FreshQ permite a la industria láctea ofrecer a los productores un cultivo con un menor impacto por acidificación acelerada durante la distribución, o en circunstancias que impliquen tiempos de mantenimiento prolongados o enfriamiento lento, sin efectos indeseables en el sabor y la textura, lo que resulta en una vida útil optimizada.

La nueva gama será accesible para muchos clientes en las regiones de APAC y LATAM.

Usar la fermentación como tecnología para hacer alimentos es un proceso completamente natural. Pero la complejidad de las interacciones microbianas entre las bacterias del cultivo y el alimento es muy alta y, a menudo, muy específica.

La estrategia 2025 de Hansen, clasifica a los bioprotectores como una categoría empresarial con una oportunidad a largo plazo de unos 1000 millones de euros, con un mercado direccionable de unos 200 millones en 2025.