Sanofi y GSK se unen para producir una vacuna para combatir COVID-19

Los grupos farmacéuticos combinarán sus tecnologías para desarrollar una vacuna COVID-19 con adyuvante.

Se espera que la vacuna candidata entre en ensayos clínicos en la segunda mitad de 2020.

Sanofi contribuirá con su antígeno COVID-19 de proteína S, que se basa en la tecnología de ADN recombinante. Esta tecnología ha producido una coincidencia genética exacta con las proteínas que se encuentran en la superficie del virus, y la secuencia de ADN que codifica este antígeno se ha combinado en el ADN de la plataforma de expresión de baculovirus, la base del producto de influenza recombinante con licencia de Sanofi en los EE. UU.

Por su parte, GSK contribuirá con su tecnología probada de adyuvante. El uso de un adyuvante puede ser de particular importancia en una situación de pandemia ya que puede reducir la cantidad de proteína de vacuna requerida por dosis, permitiendo que se produzcan más dosis de vacuna y, por lo tanto, contribuyendo a proteger a más personas.

Esta colaboración reúne a dos de las compañías de vacunas más grandes del mundo. La combinación de un antígeno basado en proteínas junto con un adyuvante está bien establecida y se usa en varias vacunas disponibles en la actualidad. Se agrega un adyuvante a algunas vacunas para mejorar la respuesta inmune, y se ha demostrado que crea una inmunidad más fuerte y duradera contra las infecciones. También puede mejorar la probabilidad de administrar una vacuna efectiva que se pueda fabricar a escala.

Las compañías planean iniciar ensayos clínicos de fase I en la segunda mitad de 2020 y, si tienen éxito y están sujetos a consideraciones regulatorias, pretenden completar el desarrollo requerido para la disponibilidad en la segunda mitad de 2021.

Según lo anunciado previamente por Sanofi, el desarrollo de la vacuna candidata COVID-19 basada en proteínas recombinante se está apoyando a través de fondos y colaboración con la Autoridad de Investigación y Desarrollo Avanzado Biomédico (BARDA) , en los EE. UU. Las compañías planean discutir el apoyo financiero con otros gobiernos e instituciones globales priorizando el acceso global.

El grupo de trabajo buscará movilizar recursos de ambas compañías para buscar todas las oportunidades para acelerar el desarrollo de la vacuna candidata. Considerando el extraordinario desafío humanitario y financiero de la pandemia, ambas compañías creen que el acceso global a las vacunas COVID-19 es una prioridad y se comprometen a hacer que sea asequible para el público a través de mecanismos que ofrezcan un acceso justo para personas en todos los países.

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