Las infecciones intestinales podrían acelerar las enfermedades neurodegenerativas

Bacterias y parásitos influyen en el desarrollo de ciertas patologías.

Nuevas evidencias de la influencia del microbioma intestinal en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas.

El microbioma humano es el conjunto de genomas de todos los microorganismos que viven en asociación con el cuerpo humano. Esos microorganismos constituyen la microbiota e incluyen parásitos, hongos, arqueas, bacterias y virus.

Las investigaciones realizadas hasta la fecha muestran que la microbiota intestinal está asociada con enfermedades en los seres humanos que afectan diversos órganos.

La influencia de los microorganismos que conviven en nuestro cuerpo, nuestro microbioma, en el desarrollo de ciertas patologías se viene postulando hace tiempo. Un nuevo estudio asocia ciertas infecciones intestinales con la aceleración de la aparición de condiciones neurodegenerativas.

El estudio, realizado en ratones, vincula la respuesta inmune causada por una infección intestinal con la aparición más rápida de afecciones cerebrales causadas por proteínas anormales, conocidas como priones.

Los ratones fueron inyectados con priones directamente en el sistema nervioso central y posteriormente coinfectados oralmente con el helminto Trichuris muris antes del inicio de los signos clínicos. 

La coinfección con una dosis baja de T. muris condujo al desarrollo de una respuesta inmunitaria de células Th tipo 1 que aceleró la aparición de la enfermedad priónica clínica. Por el contrario, la coinfección con una dosis alta de T. muris indujo una respuesta inmunitaria de células Th tipo 2 que no afectó el desarrollo de la enfermedad por priones. 

Estos hallazgos ayudan a comprender los factores que pueden afectar la susceptibilidad a la infección por priones, como la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, para los cuales no existe tratamiento.

Antes conocidas como encefalopatías espongiformes transmisibles, las enfermedades causadas por priones son trastornos neurodegenerativos progresivos que afectan tanto a seres humanos como a animales. Las infecciones por priones en el sistema nervioso central pueden causar neurodegeneración extensa. 

Las bacterias intestinales también parecen tener un rol en los síntomas de la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson.

En un trabajo realizado previamente en la Universidad de Lund, Suecia, al estudiar ratones sanos y enfermos, los investigadores descubrieron que los ratones que padecen Alzheimer tienen una composición diferente de bacterias intestinales en comparación con los ratones sanos. 

Por otra parte, ratones que carecían por completo de bacterias tenían una cantidad significativamente menor de placa beta-amiloide en el cerebro, que se incrementaba al transferirles bacterias intestinales de ratones enfermos. Las placas beta-amiloides son los bultos que se forman en las fibras nerviosas en casos de enfermedad de Alzheimer.

Los resultados indican una participación microbiana en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas que afectan las células nerviosas, como las encefalopatías priónicas o el Alzheimer.

Se necesita profundizar el estudio para ver cómo este vínculo entre la microbiota intestinal y las enfermedades degenerativas se puede utilizar para desarrollar nuevos tipos de tratamiento y técnicas potencialmente preventivas basadas en el cambio de la composición de la microbiota a través de la dieta y los probióticos.

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